Solo un día existes,
nadie te preguntó, tú no lo esperabas.
En un mundo con un
camino que atravesar,
todo es tan fácil
cuando la madriguera te respalda,
pero en algún momento
tuve que dejarla.
Un camino largo con
obstáculos que se salen de lo convencional,
cuando en tu proceso
por buscar quién eres en la vida,
las luces poco a poco
te van apagando.
Algunos te apoyarán
en tu inevitable oscuridad,
mientras otros
seguirán sus caminos sin ti.
Tus oídos y tu tacto
se volverán tu mejor aliado
cuando tu inevitable
final se asome,
aunque el follaje
tape la luz.
De otra manera más
conceptual, tu camino se iluminará
cuando pensaste que
era imposible.
Notarás que el camino
cada vez se hace más sencillo,
la experiencia te
juega una buena carta,
pasé de ser nadie a
ser alguien de quien estoy orgulloso.
Cuando esos sueños se
vuelven realidad
y te conviertes en un
escritor,
que pasó de tener sus
escritos ignorados
a ser valorados y
calificados.
Cuando pensaba que en
la escalera del conocimiento
me quedaría estancado
y darme cuenta de que
en 2 años diré que lo he logrado.
Solo me queda por
decir
que cuando la vida te
pone trabas,
habrá un bastón que
será tu apoyo.