Ayer estaba sumergido en ese alocado mundo de mis
pensamientos y noté los muchos beneficios que tiene la escritura en nuestra
vida y nuestro desarrollo personal. Observé cómo a mí y a otras personas les
ayudó a sanar heridas del pasado y a revivir aquellos bonitos momentos que,
aunque ahora solo son simples recuerdos, son parte fundamental de la persona
que eres ahora.
Con todo esto pasando por mi mente, decidí escribir este
corto poema hablando de este tema. Espero que sea de su agrado.
Escribir, aquella
manera mágica de plasmar
la forma de tus
ideales y pensamientos,
la puerta a nuevos
mundos aún sin explorar,
el desahogo de muchos
que temen ser juzgados
pero saben claramente
que el papel no juzga.
Es justo, solo
escucha y guarda para ti,
para que en un
futuro,
las colecciones de
tus palabras del alma
sean vueltas a
recordar
y vivirlas otra vez
en carne propia.
Ahora, en un futuro
donde estás seguro,
y donde los buenos
momentos pasados
se volvieron parte
fundamental de ti,
y las cicatrices en
el papel
se han vuelto
historia,
porque ya no posan en
tu piel.
Debemos agradecer
esta bonita manera
donde los bonitos
recuerdos se plasman
y los dolores pasados
se sanan.