Poema: Necrosis

 

Te dejaré atrás. No me tomaré el tiempo de frenar las manecillas.

Que continúe girando el globo, aunque parezcas paralizada en el pasado.

Que cambie yo y el mundo que nos rodea, mientras te quedas en el mismo estado,

mirando hacia atrás, porque eso, al parecer, te consuela.

Aunque te empuje con mis fuerzas a algo mejor, está perdida esta guerra.

“Vivir en penumbra mientras recuerdas lo bueno del pasado”,

indiscutible, es tu manera de pensar; siempre ha sido tu dilema.

Me detuve por ti, esperé que dieras tu primera zancada,

pero luego de quemar mi reloj noté que tú no lo valorabas.

No tengo un baúl para rencores, mucho menos para dolores,

pero me cansé de tu penumbra; buscaré tiempos mejores.

No miraré hacia atrás, de todas formas tú nunca quisiste avanzar.

Eras un peso que llevaba con gusto, pero sin él ahora podré volar.

Tu mente y tu cuerpo han bifurcado, buscando lo bueno del pasado.

Heridas que no quieres curar, y con alcohol quieres ahogar.

No es suficiente el distanciamiento de lo sucedido, si la piel te vuelves a arrancar.

Arrancaré lejos, aunque quería cruzar la meta contigo.

Pero mirándote atrás, veo que mi pensar no tenía nada de sentido.

Pienso en darte otra oportunidad, pero no es lo mismo pensar que realizar,

volverte a halar para que tu vida cobrara algo de su sentido.

Pero ya estoy lejos. Ahora te toca pensar si morirte o volver a soñar.

Ya por fin estoy muy cerca, ya puedo sentir el abrazo cálido de la meta.

Cómo me hubiera gustado cumplir este objetivo acompañado,

pero el dolor autoinfligido tu carácter se ha engullido.

No sé qué será de ti; si te levantas, te alentaré, pero si no, te enterraré en el olvido.