La Voluntad de Vivir según Schopenhauer

Un filósofo alemán que se ganó la fama de ser uno de los pensadores más pesimistas por allá en el siglo XIX, vaya que sí lo era. Arthur Schopenhauer, en su obra “El mundo como voluntad y representación”, propuso una idea fuera de la caja, que salía del pensamiento tradicional de esa época en Occidente.

Los filósofos de entonces buscaban la razón de la realidad en la naturaleza o en una fuerza creadora como los dioses. En cambio, Schopenhauer planteaba que lo fundamental de la vida no se encontraba en lo racional ni en lo consciente, sino que era algo ilógico, eterno e insaciable. A esto le llamó: “La Voluntad de Vivir”.

¿Qué es la Voluntad de Vivir?

Para entrar dentro de la idea debemos entender que detrás de todo lo que podemos detectar con nuestros sentidos (los objetos, los seres vivos, las acciones humanas) existe una fuerza básica y universal:

  • No piensa.
  • No razona.
  • No tiene un propósito claro.

Es un impulso ciego de querer perpetuarse.
Es lo que hace a los carnívoros cazar, a las plantas crecer, a los humanos desear, reproducirse y luchar por sobrevivir… hasta levantarte a buscar comida en la nevera.

Deseo, sufrimiento y aburrimiento

El problema que escrudiña Schopenhauer es que esta fuerza se representa como deseo. Siempre queremos algo: comida, afecto, placer, éxito, poder.

El ciclo es implacable:

  1. Deseo → surge la carencia.
  2. Satisfacción → breve alivio.
  3. Aburrimiento → el vacío regresa.
  4. Nuevo deseo → vuelta a empezar.

El gran inconveniente es que, según él, la vida es sufrimiento y nosotros perseguimos el bienestar. Pero al conseguirlo, aparecen nuevos deseos y problemas que nos mantienen en sufrimiento la mayor parte del tiempo, tratando de llenarlo con placer. Es como tapar el sol con un dedo.

Posibles soluciones

Schopenhauer, aunque se enfocó en el problema, también planteó posibles salidas para escapar de este camino infinito de satisfacción y sufrimiento en medidas desproporcionadas.

Hay tres formas (temporales) que propuso:

El arte

  • Cuando nos paramos a mirar una escultura, una pintura o una obra literaria, dejamos de pensar en lo que queremos.
  • La experiencia estética nos permite salir de nosotros mismos y solo ser simples espectadores, sin decisiones que tomar.
  • La música, para él, era la mejor manera de escapar porque lo hacía sin palabras ni imágenes.

La compasión

  • Si entendemos y aceptamos que todos los seres estamos atrapados, vendrá la compasión.
  • Ayudar a otro es un descanso compartido, ya que es la rebelión contra la naturaleza de la voluntad.

El ascetismo

  • Basado en el budismo e hinduismo, Schopenhauer defendía la renuncia a los placeres excesivos.
  • El asceta, al reducir al mínimo sus necesidades, logra una cierta libertad frente a esa fuerza irracional.

Vigencia de la teoría

La Voluntad de Vivir sigue muy presente hoy en nuestros problemas actuales:

  • En el consumismo, donde nunca estamos plenos y siempre queremos algo más.
  • En la productividad, que transforma la vida en un deseo interminable de logros como dinero o poder.
  • En nuestras relaciones, que muchas veces oscilan entre la búsqueda y la frustración.

Conclusión

Schopenhauer nos ofrece una vista del mundo desagradable para muchos: somos seres movidos por un deseo infinito que nunca se sacia. Pero al mismo tiempo, nos muestra caminos para no quedar atrapados del todo en esa rueda interminable.