Te miro y cometo
varios pecados sin mover un dedo.
Me miras y si me
elevo te llevo conmigo al cielo.
Tú eres fluvial y en
tus aguas me quiero ahogar.
Mírame a los ojos,
que a tu fuego leña le voy a echar.
Eres verdugo,
entonces seré tu víctima.
Soy el artista que
inicia tu actividad.
Me embriago con tu
melodía.
Tu cuerpo para mí es
la mejor filosofía.
Seré tu
incertidumbre, pero tu mejor opción,
solo… mucho más que
solo pasión.
Soy el fuego que consume
tu piel,
y el frío que te hace
estremecer.
Te hago pensar, más
allá de la mente.
Si te dejas, te haré
sentir diferente.
Mi copa de vino
favorita, dulce como tus curvas que me invitan.
Esa silueta,
definición de perfección misma.
Yo soy el pincel que
pintará un futuro en ese lienzo.
Aunque solo de
imaginarte me pongo intenso.
Trazaré un camino
para que llegues a mis brazos,
y con ellos te
enseñaré que conmigo no existe el fracaso.
Soy adicto a tu
pensar y a tu devoción.
Mejor, si me
permites, te enseñaré que tengo más que solo amor.