Si solo supieras

Y si nos vamos a un lugar a la vista de todos,

si no ocultamos nuestro ser como realidad,

cruda como la sangre, cruda como nuestras palabras,

cierta e inmutable como la creencia de los dioses de dioses.

 

Que nos miren como nacimos y en lo que nos convertiremos,

que nos fotografíen, nos retraten y nos guarden en su corteza.

Que nos recuerden tal cual como somos: una variable,

distinta para quien interpreta y distinta para los ojos que nos juzgan.

 

Somos perfección indecifrable por conciencia bidimensional.

No importan los ruidos, para nosotros es algo que no va a importar.

Líquidos y moldeables, a distintas formas nos colamos por las grietas,

así que no os escondáis, que de igual manera nunca podrán escapar.

 

Heredamos el miedo a sus cuerpos hasta que se agotó en nosotros,

y guardamos la felicidad como algo único, solo tenemos

aquellos que, con afortunadas situaciones, viviremos

ahora, por siempre, incluso cuando no estemos.

 

Nacen con miedo, que obligaremos a pasar a ustedes,

y en nuestro lecho de partir, cuerpos vacíos de sentir,

llenaremos de felicidad que debería ser para vosotros,

pero la mantenemos entre nosotros: indigno error.

 

¿Por qué existes si igual te infligiremos dolor?

Vestías sin alma, asquerosas de corazón,

llenas de vida, aprisionada por el mandato divino.

Producir angustia es la mejor sensación, el mejor vino.

 

Baila, baila, marioneta, si no quieres que te corte el cordón.

Muévete para mí, atiende a tu mayor prioridad, a tu señor.

Alma viva, con corazón, son insignificantes: caigan en inanición.

Mis ojos brillan de admiración cuando lágrimas de sangre piden compasión.

 

Hormigas en fila que claman en un espacio cerrado,

llenas de pólvora que muy pronto va a explotar.

Si supieras quiénes somos dejarías de llorar

y empezarías a correr… llegamos muy pronto y los vamos a…